Artemis II: ¿Por qué los astronautas no pisarán la Luna y qué impulsa el nuevo interés por su exploración?
03.04.2026 / 08:57 core@latina.pe
Más de medio siglo después de la histórica llegada del ser humano a la Luna durante la Guerra Fría, la NASA puso en marcha una nueva etapa de exploración con el programa Artemis. Sin embargo, a diferencia de lo que muchos podrían pensar, la misión Artemis II no contempla un alunizaje.
La razón principal es estratégica. Artemis II será una misión de prueba tripulada cuyo objetivo es validar los sistemas de la nave en condiciones reales antes de intentar descender sobre la superficie lunar. Los astronautas —Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen— orbitarán la Luna sin aterrizar, en una trayectoria que permitirá evaluar la seguridad, navegación y comunicaciones del viaje. Este paso es clave para futuras misiones más complejas, como Artemis III, que sí buscará llevar nuevamente humanos al suelo lunar.
El contexto histórico ayuda a entender esta cautela. La llamada “conquista” de la Luna, con el Apollo 11 Moon Landing en 1969, fue tanto un logro científico como una victoria política de Estados Unidos frente a la Unión Soviética. Durante esos años, el presupuesto destinado a la NASA alcanzó cerca del 5% del gasto federal, una cifra muy superior al 0,35% asignado en 2026. Hoy, los recursos son más limitados y las misiones deben planificarse con mayor eficiencia.
LA MISIÓN DE ARTEMIS
El programa Artemis, creado en 2017, ha requerido una inversión estimada de 93.000 millones de dólares y el trabajo de miles de personas. Su objetivo va más allá de regresar a la Luna: busca establecer una presencia sostenible mediante la construcción de una estación espacial en órbita lunar y una futura base en la superficie. Estas infraestructuras servirán como plataforma para misiones tripuladas a Marte.
No obstante, el camino presenta desafíos. El desarrollo del módulo de aterrizaje y los trajes espaciales ha sufrido retrasos, lo que hace que la meta de volver a pisar la Luna en 2028 sea considerada ambiciosa por expertos.
El renovado interés por el satélite también responde a factores geopolíticos y económicos. Países como Estados Unidos y China compiten por liderar la nueva carrera espacial, con la vista puesta en recursos como agua, metales y tierras raras presentes en la Luna. China, de hecho, proyecta una misión tripulada hacia 2030, lo que añade presión al cronograma estadounidense.
Aunque Artemis II no incluirá un alunizaje, sí marcará un hito: será la primera misión tripulada en más de 50 años en viajar hasta la órbita lunar. Además, permitirá a los astronautas observar directamente la cara oculta de la Luna, una región poco explorada por humanos, aunque ya estudiada por sondas de países como China e India.
Durante el sobrevuelo, la nave se aproximará a unos 10.000 kilómetros de la superficie y perderá comunicación temporalmente con la Tierra, en una de las fases más críticas del viaje. Este tipo de maniobras será esencial para preparar futuras misiones que sí buscarán, finalmente, volver a pisar la Luna.