Ataque en Michigan: todo lo que se sabe sobre el tiroteo en una iglesia mormona que dejó 4 fallecidos
29.09.2025 / 08:49 jcastillo@latina.pe
La localidad de Grand Blanc, en el estado de Michigan (EE. UU.), fue escenario de una tragedia cuando un hombre irrumpió en una iglesia mormona y abrió fuego contra los asistentes a un servicio religioso. El ataque dejó al menos cuatro muertos y ocho heridos —varios en estado crítico—, según confirmaron las autoridades locales.
El agresor embistió primero con su vehículo el templo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, disparó con un rifle semiautomático y luego provocó un incendio dentro del recinto. Dos policías lo abatieron en el acto, evitando que la tragedia fuera aún mayor.
El jefe de la policía local, William Renye, informó que el atacante era un hombre de 40 años, procedente de la ciudad vecina de Burton, aunque su identidad aún no ha sido revelada. Renye advirtió, además, que podrían encontrarse más víctimas una vez controlado el incendio, el cual —aseguró— fue provocado de manera intencional.
Las autoridades gestionan una orden judicial para registrar la vivienda del sospechoso y revisar su teléfono móvil, con el fin de establecer un posible motivo. Para apoyar las investigaciones, el FBI desplegó a un centenar de agentes en la zona, encargados de recabar testimonios y coordinar acciones con la policía local.
REACCIONES TRAS EL ATAQUE
Doug Anderson, portavoz de la iglesia, confirmó que el tiroteo ocurrió durante la ceremonia dominical y lamentó lo sucedido, calificándolo de “un trágico acto de violencia”.
“Los lugares de culto deben ser espacios de paz y oración. Pedimos consuelo y sanación para todos los afectados”, declaró.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó en redes sociales que se trató de un “horrendo tiroteo”. Si bien destacó que “el sospechoso está muerto”, subrayó que aún faltan muchos detalles por esclarecer y sugirió que podría tratarse de un ataque contra cristianos.
En tanto, el director del FBI, Kash Patel, condenó los hechos y los calificó como “un acto cobarde y criminal”.