Armas, chalecos y autos blindados: la autodefensa que crece en Lima por el miedo a la delincuencia

La violencia en Lima ha llevado a que cada vez más ciudadanos decidan protegerse por su cuenta. Lo que antes parecía impensable —civiles con armas de fuego, chalecos antibalas o autos blindados— hoy se ha vuelto una tendencia creciente.

Punto Final visitó algunos de los distritos más afectados por la delincuencia y recogió testimonios de jóvenes que optan por aprender a usar armas y tramitar su licencia como medida de defensa.

ARMAS DE FUEGO: LA DEFENSA PERSONAL EN AUGE

Carlos Contreras, de 34 años, está a punto de obtener su licencia para portar un arma. Vive en Ate y asegura que la inseguridad lo empujó a dar este paso. “En mi distrito la delincuencia se ha disparado. No me queda otra que defenderme”, comenta.

Los instructores de tiro confirman el incremento. “Cada vez recibimos más interesados: comerciantes, jóvenes, mujeres y profesionales”, señala Eduardo Germán, especialista en defensa.

“Hay gente ya no se confía solamente en las autoridades, sino que quiere su propia defensa y están optando por una necesidad personal”, agregó Air Cristóbal, otro instructor de armas.

En el 2024, un caso en los Olivos marcó la discusión: el marino en retiro Carlos Motta usó su arma para frustrar un asalto en Los Olivos. Aunque ayudó a una joven, terminó detenido y enfrentando cargos por intento de homicidio. Finalmente, el Poder Judicial rechazó el pedido de prisión preventiva en su contra.

DEMANDA DE CHALECOS ANTIBALAS CRECE HASTA 200%

El negocio de los chalecos también crece. En la avenida Francisco Pizarro, del Rímac, los precios oscilan entre S/ 1.000 y S/ 1.600. Allí, Antony Broglio, de la armería Romeo Tactical, afirma que la demanda aumentó hasta en 200% en el último año.

Los clientes ya no son solo empresarios o transportistas. También llegan autoridades, incluidos alcaldes. Los modelos más buscados son discretos: camisetas o “bividís” que pasan desapercibidos.

Internet se ha convertido en un nuevo mercado paralelo, con chalecos importados de China a precios más bajos, aunque sin garantía de seguridad.

BLINDAJE DE AUTOS: EL “LUJO” SE VUELVE NECESIDAD

Armor Corp, la principal empresa de blindaje vehicular, atendía apenas 35 autos al año. En 2024 cerró con más de 100 y este 2025 proyecta superar esa cifra.

“Ya no solo blindamos camionetas de lujo. Hoy también llegan dueños de autos comunes que buscan el llamado blindaje urbano, que cuesta desde 12 mil dólares”, explica Juan José Rázuri, gerente de la compañía.

EL NEGOCIO DEL MIEDO

Para el experto en seguridad Julio Corcuera, este auge refleja una sociedad marcada por el miedo y la desconfianza en las autoridades. “Cuando más armas y municiones circulan, mayor es la posibilidad de violencia, de ambos lados”, advierte.

La sensación de estar en un “lejano oeste” parece instalarse en Lima: ciudadanos armados, chalecos antibalas en el día a día y autos blindados en aumento. Una muestra clara de que, frente a la inseguridad, muchos ya no esperan por el Estado y han optado por defenderse por su cuenta.

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