En La Pampa, el poder de "Chili" se impone con cobros de cupos.
Nuevas pruebas salen a la luz sobre el asesinato de Ana García Solsol, la valiente dirigente vecinal que desafió a las mafias de La Pampa, una de las zonas más peligrosas de minería ilegal en la provincia de Tambopata, Madre de Dios. Desde enero, su asesinato permanece impune. Sin embargo, las imágenes que proporcionó un testigo a Punto Final, podrían ser determinantes para reorientar la investigación.
Fue la mañana del 8 de enero, cuando Ana García regresaba a su hogar en la comunidad de sarayaku, situada en la zona de La Pampa, tras haber hecho algunas compras. Ella, iba en motocicleta, acompañada de una mujer. De repente apareció una camioneta, en la que iban cinco personas con el rostro cubierto. Tres de ellas portaban chalecos y gorras de la policía.
Ana no dudó en detenerse cuando uno de ellos le dio la orden. Pero en lugar de una inspección, lo que siguió fue una ejecución. Diez disparos con fusiles de guerra acabaron con su vida en segundos, dejando claro que aquel operativo no era más que una trampa mortal.
Han pasado cinco meses desde su asesinato y aún no hay culpables. Sin embargo, un testigo en reserva decidió hablar y entregó a Punto Final un video clave, que podría marcar un giro a las investigaciones.
En el material, que ya está en manos de las autoridades, se logra escuchar una voz: “¡Viva el Chili!”, apelativo que según nuestra fuente pertenece a Edison Fernández Pérez, un sujeto con una orden de captura a nivel nacional, ya que no es la primera vez que su nombre se vincula a un crimen. Pues la Fiscalía de Madre de Dios solicitó la prisión preventiva de alias «Chili» tras ser señalado como el autor del asesinato de Juan Julio Fernández Ancco, dirigente de defensa ambiental de la Reserva de Tambopata.
Según el testimonio del testigo en reserva, tras el crimen de Ana García, «Chili» ordenó a sus cómplices borrar el video que registraba el asesinato. Pero no contaba que existía una copia de seguridad. Por miedo a que desapareciera, esta prueba no fue entregada a las autoridades de Puerto Maldonado, sino resguardada en silencio.
A sus 30 años, Édison Fernández Pérez es conocido en La Pampa como «Chili». Según informes de inteligencia sobre minería ilegal, en 2016 se unió como parte del grupo de seguridad de los mineros ilegales y luego, eligió nombrarse «Chili», por su admiración a John Jairo Arias Tascón, sicario del Cartel de Medellín y hombre de confianza de Pablo Escobar.
En La Pampa, el poder de «Chili» se impone con cobros. Cada vehículo, motor o mercadería que entra debe pagar 5 soles en los 15 peajes que controla. Los mineros entregan 500 soles al mes por cada motor con el que trabajan, mientras que los pequeños negocios deben abonar 100. Los bares, ferreterías y prostíbulos pagan 500, y las tiendas de compra de oro y grifos, hasta 3,000 soles.
Desde entonces el nombre de Édison Fernández ha estado ligado a más de 20 crímenes en La Pampa, una zona donde la ley pocas veces alcanza a los responsables. Ahora, con la aparición de este video, su apelativo vuelve a aparecer en el caso de Ana García Solsol.
Según testimonios recogidos por Punto Final, el asesinato de Ana García Solsol marcó el ascenso de «Chili» como líder de “La Pampa”. Con este crimen, debilitó a la banda de su primo «Bryan». A pesar de tener orden de captura, sigue controlando la zona con total impunidad y dando órdenes a sus cómplices.
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