El Perú vuelve a celebrar este 28 de julio un nuevo aniversario de su independencia, mientras Dina Boluarte se prepara para dar su último mensaje como presidenta de la República. Hace exactamente un año, la mandataria se dirigía al país con un discurso cargado de promesas: lucha frontal contra la inseguridad, recuperación económica, fortalecimiento de la inversión privada, mejoras en salud, educación y más.
Hoy, los peruanos se preguntan cuánto de todo eso se cumplió y cuánto quedó solo en el papel. A un año de aquel mensaje, el balance no solo se mide en cifras, sino en frustración ciudadana.
DINA BOLUARTE: ¿CUMPLIÓ SUS PROMESAS?
En julio del 2023, la presidenta prometió en su discurso combatir la criminalidad con firmeza, desplegar a la Policía Nacional 24/7 y recuperar la seguridad en las calles. Hoy, esa promesa parece desvanecida en medio de cifras alarmantes de extorsión, sicariato y miedo cotidiano. Lo más cercano fue el cuarto de guerra que duró un mes. Sistemas de reconocimiento facial en los centros comerciales, que más le deben a la ficción que a una estrategia seria.
“Por ejemplo la primera mentira si pedro se va yo me voy, los Rolex, las cirugías después un ego colosal aumentarse el sueldo en verdad es repugnante, aliada con el congreso, está haciendo del Perú un país en escombros?”, se pregunta Segundo Pastor, como muchos otros ciudadanos que conviven a diario con la violencia.
Además de la inseguridad, la economía también ha sido una piedra en el zapato para este gobierno. Boluarte prometió impulsar asociaciones público-privadas, ejecutar megaproyectos y cerrar brechas sociales. Sin embargo, según la CONFIEP, hay 43 mil millones de soles en obras paralizadas. El caso del nuevo aeropuerto Jorge Chávez, operativo, pero con problemas de acceso, simboliza los constantes tropiezos de la gestión.
Muchos ciudadanos entrevistados en el Centro de Lima comparten la misma sensación de desencanto. “Pensé que como mujer haría un buen gobierno, pero me siento decepcionada”, dice Marina Shahuano. “Esta señora se ha subido el sueldo mientras nosotros no podemos ni abrir un negocio sin ser extorsionados”, agrega indignada. Incluso desde el extranjero, peruanos como Lourdes Ortiz, de Piura y residente en Santiago, sienten que su país sigue igual o peor.
Pero no todo es crítica. En medio del caos, hay quienes rescatan lo que significa ser peruano. “Es hacer patria desde donde uno está, sin corrupción”, dice Humbert Romero. “El peruano es luchador, el que saca adelante al país día a día”, afirma Shahuano. Otros destacan el orgullo de una cultura milenaria, una identidad fuerte que aún sobrevive pese al descontento generalizado hacia la clase política.
La pregunta ahora es qué esperar del mensaje presidencial. Algunos ya no guardan esperanzas. “Que se vaya”, dice con claridad una entrevistada. Otros exigen que, al menos en su último año, el gobierno de Boluarte actúe con responsabilidad y realismo, pensando en las verdaderas necesidades del pueblo. “Que hable con la verdad, sobre la economía y la educación, que son lo más urgente”, señala Llerena.
AEROPUERTO JORGE CHÁVEZ
El caso del nuevo aeropuerto Jorge Chávez es el ejemplo más gráfico. Su apertura no ha estado exenta de controversia y de crítica abierta, recayendo la responsabilidad en la figura del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. El nuevo aeropuerto opera, sí, pero hasta ahora no queda claro cuando se solucionará el tema de su accesibilidad. La principal puerta del país al mundo, sigue sin las bisagras bien ajustadas.