Educación en retroceso: PISA revela que niños y niñas en Perú tienen dificultades en matemáticas y lectura
13.09.2026 / 21:18 Agustín Sosa
Las pruebas PISA han demostrado que el Perú retrocedió en materia de Educación. Los estudiantes de 15 años muestran dificultades en matemática y comprensión lectora, mientras especialistas advierten que este déficit de los aprendizajes se combina con problemas de infraestructura, brechas rurales, menor acompañamiento familiar y un uso poco regulado de la tecnología, como la IA.
Los resultados de la prueba PISA vuelven a poner bajo la lupa el nivel de aprendizaje de los escolares peruanos. La evaluación, aplicada a estudiantes de 15 años y desarrollada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), muestra una caída en los resultados de Perú respecto de mediciones anteriores, particularmente en comprensión lectora.
Según los datos citados en el informe, mientras el promedio mundial cayó 9 puntos en matemática, Perú registró una disminución similar. En lectura, en cambio, la caída peruana fue de 18 puntos frente a una reducción mundial de 12. Para el especialista Paul Neira, esta diferencia constituye una señal de alerta, especialmente porque revela que un grupo importante de estudiantes lee con rapidez, pero tiene dificultades para comprender aquello que lee.
Mala retención, tecnología, ansiedad y brechas que persisten en la educación
Una de las explicaciones planteadas por los especialistas está relacionada con los cambios en los hábitos de consumo de información. Neira señala que el avance de los contenidos digitales, videos cada vez más breves y la posibilidad de reproducirlos a mayor velocidad pueden estar influyendo en la capacidad de los estudiantes para sostener procesos de lectura y comprensión más prolongados.
La exministra de Educación Patricia Correa advierte, sin embargo, que el problema no pasa por rechazar la tecnología, sino por recuperar una cultura de lectura profunda. Entre las medidas que plantea están la promoción de ferias del libro y actividades de lectura dirigidas a niños, adolescentes y jóvenes.
La situación peruana también contrasta con la de otros países. Japón, Corea del Sur y Singapur aparecen entre los sistemas con mejores resultados, mientras que en América Latina Chile y Uruguay mantienen una ventaja respecto del Perú. El informe también menciona las respuestas adoptadas en otros países, como las restricciones al uso de celulares en colegios de Chile y la propuesta de Bogotá para limitar estos dispositivos durante la jornada escolar.
México y España también registraron dificultades en la evaluación. En el caso español, el informe destaca una importante reducción en los resultados de lectura respecto de 2022 y de una década atrás. El Gobierno de Pedro Sánchez, además, ha planteado restringir el acceso de menores de 16 años a las redes sociales.
Mala infraestructura y desigualdad afectan entornos de aprendizaje
Pero los resultados de PISA no pueden analizarse solamente desde las aulas. En el colegio público 2083 Virgen del Carmen, en el Rímac, un pabellón con rajaduras y problemas estructurales mantiene ocho aulas sin uso. Los alumnos pierden clases presenciales y deben recurrir a otras modalidades mientras esperan una solución a la infraestructura.
La situación es todavía más compleja en zonas rurales. En el poblado de Chocñihuaqui, el informe muestra cómo la distancia dificulta la permanencia de los docentes: algunos maestros llegan desde Arequipa, Puno o Juliaca y los estudiantes pueden quedarse sin clases durante varios días al mes. Para Patricia Correa, una respuesta posible pasa por generar incentivos y residencias para profesores destinados a zonas alejadas.
La tecnología también introduce un nuevo desafío académico. Neira advierte que herramientas de inteligencia artificial pueden permitir que un estudiante obtenga en pocos minutos un resumen o incluso un texto elaborado para una tarea, mientras el sistema educativo termina calificando un trabajo cuyo proceso de elaboración no necesariamente refleja lo que el alumno comprendió.
Punto Final buscó la versión del Ministerio de Educación, pero no obtuvo respuesta. En el Congreso, además, dos integrantes de la Comisión de Educación consultados reconocieron no haber revisado las preguntas utilizadas en la prueba PISA. Para los especialistas entrevistados, los resultados requieren una respuesta que considere tanto la recuperación de aprendizajes como las condiciones materiales y sociales en las que estudian los alumnos.