Policías investigados por presunto secuestro y robo agravado continúan en libertad pese a pruebas presentadas por las víctimas

Un grupo de suboficiales de la Policía Nacional del Perú, denunciados por presunto secuestro y robo agravado, se encuentran en libertad, a pesar de que las víctimas de un supuesto falso operativo presentaron videos y reconocieron a quienes serían sus captores. 

Camila es una joven estudiante de gastronomía de 23 años que asegura haber vivido una de las peores pesadillas de su vida, a manos de la Policía. La historia comenzó en horas de la tarde del pasado 8 de julio, cuando acababa de llegar a la vivienda que alquilaba en Ate. En ese momento, fue interceptada por cuatro policías, por una presunta venta de drogas.

Si bien la escena es solo un operativo, ella es obligada a subir a un vehículo, donde queda retenida. Mientras tanto, dos de los policías conversan con un hombre que, según las diligencias, registra antecedentes por secuestro. Es en ese momento en que ella intenta pedir ayuda. Ella asoma la cabeza por la ventana del auto con la esperanza que alguien la auxilie “Ayuda, ayuda, llamen a mi mamá”, dice Camila. Un vecino se acerca, pero uno de los efectivos señala que se trata de un operativo por drogas.

En las imágenes del caso se puede ver cómo más de 10 personas rodean el vehículo. Según el testimonio de Camila, los policías le exigieron las llaves de su departamento y le pidieron a la propietario que abriera la puerta.

“Una persona robusta me apuntaba con un arma en el abdomen derecho, en la parte derecha. Estaba asustada. Entregué todas mis cosas, mi celular. Laseñora de la casa abre la puerta porque le dicen que soy una delincuente. Ella abre las puertas. Nunca de identifican, nunca muestran la acta de intervención policial”, dice la denunciante.

SUSTRACCIÓN DE DINERO DE CUENTAS

La pareja de Camila, al no entender qué ocurría, saltó por la ventana, pero fue detenida. Mientras ambas permanecían detenidas, Camila afirma que uno de los efectivos le exigió la clave de su aplicativo bancario. Según los registros que entregó a la Fiscalía, durante el tiempo que duró la intervención se hicieron consumos que no fueron autorizados por ella.

Desde su cuenta se pagó un crédito de Oka por 224.94 soles, una compra en Temu por 277.20 soles, un recibo de Movistar por 219.80 soles, un pago a Sedapal por 216.40 soles y dos pagos a Pluz Energía Web por 477.49 soles y 190 soles.  Además, se realizó una recarga de 54.78 soles a una línea telefónica que, según la investigación, corresponde a un teléfono azul de un establecimiento penitenciario. En total, los consumos no autorizados ascendieron a 1.661 soles. 

Pero cuando descubrieron que tenía cerca de 20 mil soles en sus cuentas, el plan cambió. “Querían el dinero en efectivo. Entre ellos decían ‘una cuenta, una cuenta… no cuenta no, tienen que ser en efectivo’, decían estos tipos. ‘Llama una persona que sea de tu confianza"”, cuenta. En su desesperación, Camila llamó a un amigo para retirar dinero de su cuenta y entregarlo en efectivo. 

“‘Yo te ayudo no hay problema’. Él desesperado fue a buscar el dinero al banco, a retirar el dinero. Estoy retirando todo lo que tenía y me logró prestar el dinero. Lo llevó en una media y nos encontramos en el mercado Josfel. Ellos me sacaron de mi casa con mi pareja y nos subieron a un carro de color plomo”, indicó.

“El tipo que me pidió la clave del celular el que me estaba golpeando que se encuentra no habido ahorita. el es el que me dice ya coordinaste con tu amigo para que nos traiga el dinero en efectivo. nos estaban paseando por todo Ate”, añadió.  Luego de entregar 19 mil soles, fueron puestas en libertad.  De acuerdo con la denuncia, el dinero habría sido obtenido mediante un retiro en ventanilla de 9.200 soles, un retiro efectivo de 3.000 soles y transferencias de 2.359 soles y dinero en efectivo.

POLICÍAS QUEDARON EN LIBERTAD

Cuando ambas vuelven a su casa, se dieron cuenta que fueron desalojadas por la dueña. Llamó al 105 y el suboficial Carlos Huaraya llegó al lugar para constatar y luego acompañó a Camila a poner la denuncia en la Deprincri de ATE.  Camilia reconoció a cuatro de los policías que horas antes la habían secuestrado: los suboficiales Denilson Vega Deza, Jans Santiago Tarazona, Yober Rodríguez Quispe y Jorge Pareja Espinoza. 

El suboficial Huaraya, con siete años de servicio en la Policía Nacional, en lugar de proteger a sus colegas, impidió que escaparan y permitió que fueran detenidos. Para Inspectoría de la PNP, no se trató de una intervención policial regular. En su declaración, los policías detenidos sostienen que intervinieron a Camila por una presunta venta de droga. Según su versión, Yanac y Chacón se llevaron a las intervenidas mientras otros fueron enviados a detener a otra persona. 

Los suboficiales Robert Yanac Rojas y Roger Chacón Delgado fueron identificados como los ejecutores del supuesto operativo; sin embargo, no fueron detenidos ni incluidos en la investigación de la Fiscalía, pese a que este documento confirma que formaron parte de la intervención. Pese al reconocimiento de las víctimas, los videos, los movimientos bancarios y los objetos recuperados presentados en la investigación, el fiscal Carlos Enrique Chura Quenta, en su requerimiento de prisión preventiva, no presentó una imputación directa para cada uno de los detenidos. 

El juez consideró que el requerimiento de prisión preventiva presentado por el fiscal estaba incompleto y le sugirió cambiar el pedido de prisión preventiva por comparecencia y dispuso que los policías detenidos afronten el proceso en libertad. 

VIDEO RECOMENDADO