Separados por 18 mil votos: la espera de Keiko Fujimori y Roberto Sánchez por la presidencia
14.06.2026 / 20:24 Agustín Sosa
Desde la jornada electoral del 7 de junio de 2026, el país está en vilo por saber quién será su próximo presidente. Mientras el conteo de votos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) avanza lentamente, Keiko Fujimori y Roberto Sánchez desplegaron estrategias en sus campañas políticas para afrontar una lectura reñida por el voto a voto.
Ambos mantuvieron el contacto con sus votantes con breves apariciones, reuniones políticas y un intercambio de mensajes en el que, por una parte, se exige un reconteo de votos y, por la otra, que se mantenga el margen actual.
La nueva presidencia: ¿qué hicieron los candidatos mientras esperan el resultado final?
El mismo día que se realizaron las votaciones en segunda vuelta, ambos candidatos presentaron conductas distintas ante los resultados. Keiko Fujimori esperó desde la privacidad de su vivienda en San Borja, mientras que Roberto Sánchez siguió el desarrollo electoral desde el penal de Barbadillo junto al expresidente Pedro Castillo.
El primer remezón electoral apareció cuando la boca de urna de Ipsos fue publicada por Latina y Perú 21. Keiko Fujimori, con casi 17% de votos, aparecía por delante de Sánchez, quien obtuvo el 12%. Ambos candidatos se mostraron reservados, pidiendo calma y serenidad a la ciudadanía.
Sin embargo, al aparecer el conteo rápido de Transparencia e Ipsos, los ánimos cambiaron completamente. Roberto Sánchez, tras ver que los resultados lo colocan por 0.6% encima de Keiko Fujimori, dio un balconazo en la azotea de la plaza San Martín, que era local del partido OBRAS, fundado por Ricardo Belmon Cassinelli.
La posición actual: Fujimori y Sánchez se separan por 18 mil votos
Pero las vivas no duraron mucho tiempo. Llegaron los votos del extranjero y algunas actas observadas se resolvían. Este cambio en el conteo elevó a la hija del autócrata Alberto Fujimori al primer puesto contra el candidato de izquierda en el conteo de la ONPE. Sánchez no se quedó atrás y exigió un recuento de votos e incluso solicitó al Jurado Electoral Especial la eliminación de más de 2 mil actas de Estados Unidos y Lima, pero no procedieron por falta de pago de la tasa electoral que elevaba a más de 3 millones de soles.
Mientras tanto, Keiko Fujimori mantuvo el discurso reservado y cauteloso de siempre: llamar a la calma y al respeto de los resultados e instituciones electorales. También la fundadora de Fuerza Popular pidió calma ante las manifestaciones convocadas por Juntos por el Perú.
Sánchez, en medio de su campaña donde pide un recuento de votos, se reunió con observadores internacionales y, posteriormente, planteó la necesidad de revisar la totalidad de las actas, propuesta que Fuerza Popular respondió con un memorándum: las leyes solo contemplan el recuento de actas de observadas, no las totales.
A solo unos días de concluir el proceso electoral que definirá la presidencia del Perú desde el 2026 hasta el 2031, más de 18 mil votos de distancia separan a los candidatos. Mientras Fujimori anunció un breve viaje privado con sus hijas sin dejar la coordinación con personeros de su partido, Sánchez emprendió un viaje por las comunidades del Cusco junto a su esposa.