Los falsos aportantes a la campaña de Susana Villarán: 65 personas niegan haber donado dinero

En un barrio de Villa María del Triunfo, en Lima, aparece una de las claves que podría llevar a juicio a la exalcaldesa Susana Villarán. Allí vive uno de los ciudadanos cuyo nombre figura como aportante económico a su campaña de reelección en 2014. Sin embargo, él niega haber entregado un solo sol. Y no es el único. 

Según la fiscalía, al menos 65 personas fueron utilizadas como “aportantes falsos” en un presunto esquema para camuflar el dinero recibido de las constructoras brasileñas Odebrecht y OAS.

¿QUÉ DICE LA INVESTIGACIÓN FISCAL?

La investigación fiscal sostiene que la campaña por el “No a la revocatoria” en 2013 recibió tres millones de dólares de Odebrecht y otros tres millones de OAS. Luego, para la campaña de reelección en 2014, OAS habría entregado cuatro millones de dólares más. Para maquillar la procedencia de estos fondos, el equipo de Villarán habría usado los nombres de decenas de ciudadanos, simulando aportes individuales ante la ONPE.

ALGUNOS FALSOS APORTANTES

Uno de esos casos es el de Orlando Salazar Gamboa, quien figura como aportante de mil soles. Desde su vivienda en la Tablada de Lurín, Salazar lo niega rotundamente: “No aporté nada. Incluso la firma que usaron no es la mía”, afirma. Como él, decenas de personas han declarado ante el Ministerio Público que sus nombres fueron usados sin autorización ni conocimiento.

La ONPE inicialmente detectó solo cuatro aportes irregulares en la campaña de 2014. Pero la fiscalía amplió la cifra a 65 casos adicionales, sumando más de 976 mil soles en aportes presuntamente ficticios. Entre ellos se encuentra Máximo Córdova, un taxista que supuestamente donó 200 soles. “No, amigo. Yo soy taxista y apenas me alcanza para el día a día”, respondió cuando fue consultado.

Otro caso es el de Jorge Machuca Cerdán, registrado como aportante de 80 mil soles. Su testimonio es clave: notificó por escrito al Jurado Nacional de Elecciones que no realizó dicho aporte y el partido le respondió que fue “un error” que nunca corrigieron. “La fiscalía me llamó, expliqué todo y ahí comenzó la investigación”, relata Machuca.

Fredy Flores Barrios también figura como donante. Al enterarse, reaccionó indignado: “No tengo ninguna simpatía por ese movimiento político. Jamás aportaría dinero”. Como él, muchos afirman que en ese entonces no tenían ingresos, enfrentaban problemas de salud o simplemente desconocían que su nombre estaba siendo usado con fines políticos.

Todos estos testimonios forman parte de la acusación fiscal que será presentada en el juicio contra Villarán y su círculo más cercano, programado para el 23 de septiembre. Entre los acusados también está Marco Zevallos, personero legal de la campaña en 2014, quien firmó el informe de ingresos y gastos presentado ante la ONPE.

Zevallos, además, fue protagonista en otra polémica reciente: la denuncia sobre más de 4 mil firmas falsas del partido “Primero la Gente”, también bajo su responsabilidad legal. Ahora enfrenta una solicitud de 18 años de prisión por su rol en el caso de los aportes falsos.

La fiscalía acusa a Villarán de liderar una organización criminal dentro de su equipo de campaña, bajo los delitos de lavado de activos, asociación ilícita y cohecho. La evidencia principal no son solo los millones recibidos, sino las declaraciones de decenas de ciudadanos que juran no haber dado un sol y que fueron, aparentemente, utilizados como pantalla.

Mientras Villarán insiste en que no tiene intención de huir del país, las pruebas en su contra siguen acumulándose. El caso de los aportantes fantasmas podría convertirse en uno de los puntos más contundentes en su juicio. Un caso que muestra cómo, detrás de discursos de “honestidad” y “corazones limpios”, se habría escondido una millonaria operación de encubrimiento financiero.

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