Minería ilegal en Ucayali: operativo revela dragas, mercurio y red criminal en expansión en el río Aguaytía

Un operativo conjunto de la Marina de Guerra y la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) dejó al descubierto la magnitud de la minería ilegal en el río Aguaytía, en Ucayali. Lo que antes era un entorno dominado por la vegetación, hoy se ha convertido en un escenario de extracción ilícita de oro que avanza sin freno.

Punto Final acompañó esta intervención en el distrito de Curimaná, provincia de Padre Abad, donde se constató cómo operan las dragas, embarcaciones artesanales utilizadas para succionar arena del río, y el impacto ambiental que generan. Durante el recorrido, las autoridades hallaron equipos abandonados, motores, mangueras de succión y rastros recientes de actividad, lo que evidencia que los mineros huyeron minutos antes de la llegada del operativo.

DRAGAS, MERCURIO Y DEVASTACIÓN AMBIENTAL

Cada una de estas dragas puede producir hasta 40 gramos de oro al día. Para lograrlo, los mineros extraen grandes cantidades de arena del lecho del río y utilizan mercurio para separar el mineral, contaminando gravemente el agua y los ecosistemas.

“Es un indicio inequívoco de minería ilegal. Han dejado todo porque acaban de huir”, explicó el fiscal José Guzmán, de la FEMA Ucayali, al mostrar los equipos encontrados en una de las embarcaciones intervenidas.

El proceso es altamente destructivo: mediante bombas de succión, absorben agua y sedimentos del río, los filtran en alfombras y luego aplican mercurio para obtener el oro. Este químico termina vertido en el agua, afectando no solo la biodiversidad, sino también a las comunidades cercanas.

INTERDICCIONES EN AUMENTO Y “EFECTO GLOBO”

El operativo permitió inutilizar varias dragas mediante explosivos, en una intervención que requirió coordinación y sigilo entre las fuerzas del orden. Sin embargo, las cifras evidencian que el problema sigue en expansión.

Solo en lo que va del 2026, la Marina de Guerra ha destruido 64 dragas en Ucayali, superando ampliamente las 42 del 2025 y las 15 registradas en 2024. En Huánuco, la cifra también va en aumento, con 70 dragas destruidas este año.

Para el contraalmirante Diego Gago, este incremento responde al llamado “efecto globo”: la presión en regiones como Madre de Dios, Loreto y Huánuco ha desplazado la minería ilegal hacia nuevas zonas como el río Aguaytía.

UN NEGOCIO MILLONARIO DIFÍCIL DE ERRADICAR

Pese a los operativos, las autoridades reconocen que la estrategia actual es insuficiente. La destrucción de maquinaria solo golpea la superficie de una estructura criminal mucho más compleja.

“La labor es reactiva. Se necesita inteligencia para capturar a quienes financian esta actividad”, advirtió el fiscal coordinador Frank Almanza, quien también alertó sobre el rol de la corrupción en el ingreso de combustible y suministros clave.

Según estimaciones oficiales, solo este año se han destruido bienes valorizados en 25 millones de soles. Sin embargo, esta cifra representa apenas una parte del dinero que mueve la minería ilegal, una actividad que ya genera ingresos superiores al narcotráfico.

Mientras el precio del oro continúe en alza, la expansión de esta actividad ilícita parece imparable. Las dragas destruidas hoy serán reemplazadas mañana, y el costo más alto lo seguirá pagando el río Aguaytía, cada vez más afectado por una contaminación que no se detiene.

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