¿Qué significan los sueños? La ciencia dice esto de los mundos oníricos
Buscamos responder de manera sencilla, atractiva y clara qué tan cierto es que podemos aprender mucho de los sueños. Lee el artículo y saca tus conclusiones.
09.02.2024 / 19:56 Herbert Holguin
Los sueños son una experiencia universal que acompaña a los seres humanos desde la antigüedad. A lo largo de la historia, los sueños han sido objeto de fascinación, misterio y curiosidad. ¿Qué son los sueños? ¿Qué función tienen? ¿Qué revelan sobre nosotros mismos? ¿Podemos controlarlos o interpretarlos?
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Estas son algunas de las preguntas que han motivado a los científicos a estudiar los sueños desde diferentes perspectivas: la psicológica, la neurobiológica, la evolutiva y la cognitiva. A continuación, te presentamos algunos de los hallazgos más relevantes y sorprendentes que se han obtenido sobre este fenómeno tan complejo y enigmático.
Qué son los sueños y cómo se producen
Los sueños son una serie de imágenes, sonidos, emociones y sensaciones que se generan en nuestra mente mientras dormimos. Los sueños ocurren principalmente durante la fase del sueño conocida como REM (por sus siglas en inglés, Rapid Eye Movement), que se caracteriza por un movimiento rápido de los ojos, una actividad cerebral similar a la de la vigilia y una atonía muscular que impide que nos movamos.
Durante la fase REM, el cerebro procesa la información que ha recibido durante el día, consolidando la memoria y el aprendizaje. Sin embargo, esta información no se almacena de forma lineal y coherente, sino que se combina de forma aleatoria y creativa, dando lugar a los sueños. Los sueños son el resultado de la interacción entre el sistema límbico, que regula las emociones, y la corteza cerebral, que se encarga de la percepción, el pensamiento y el lenguaje.
¿Qué función tienen los sueños?
- Regulación emocional: Los sueños nos ayudan a procesar y afrontar las emociones que hemos experimentado durante el día, especialmente las negativas, como el miedo, la ansiedad o la tristeza. Los sueños nos permiten simular situaciones que nos causan estrés o conflicto, y ensayar posibles soluciones o respuestas. De esta forma, los sueños nos preparan para afrontar mejor los desafíos de la vida real.
- Creatividad e innovación: Los sueños son una fuente de inspiración y creatividad, ya que nos permiten explorar nuevas ideas, asociaciones y posibilidades. Los sueños nos hacen salir de los patrones de pensamiento habituales y nos abren a nuevas perspectivas y soluciones. Muchos artistas, científicos e inventores han reconocido que sus obras o descubrimientos se han originado o se han visto influenciados por sus sueños.
- Desarrollo cognitivo y social: Los sueños nos ayudan a desarrollar nuestras capacidades cognitivas y sociales, como el razonamiento, la imaginación, la empatía o la comunicación. Los sueños nos permiten simular escenarios y experiencias que amplían nuestro conocimiento y nuestra comprensión del mundo y de los demás. Los sueños también nos permiten expresar y comunicar nuestros deseos, temores, fantasías y conflictos internos.
Los sueños cumplen varias funciones importantes para nuestro bienestar físico y mental. Algunas de estas funciones son:
“Hasta ahora no hay ninguna evidencia científica de que [los sueños] cumplan una función biológica”, dijo Joseph De Koninck, profesor emérito de Psicología de la Universidad de Ottawa, a IFLScience, medio especializado en temas científicos.
Qué revelan los sueños sobre nosotros mismos
Los sueños son una ventana a nuestro inconsciente, que refleja nuestros pensamientos, sentimientos, motivaciones y conflictos más profundos. Los sueños nos muestran aspectos de nosotros mismos que quizás no somos conscientes o que no queremos reconocer. Los sueños también nos muestran cómo nos relacionamos con los demás y cómo nos percibimos a nosotros mismos.
Qué sueñan las mujeres y qué sueñan los hombres
Además de las funciones y los significados de los sueños, otro aspecto que interesa a los científicos es la variabilidad de los sueños entre las personas y las culturas. Los sueños no son iguales para todos, sino que dependen de factores como la edad, el sexo, la personalidad, la educación, la religión o el contexto sociocultural. Por ejemplo, se ha observado que los niños suelen soñar más con animales, los adolescentes con situaciones escolares o sociales, y los adultos con el trabajo o la familia.