New7Wonders advierte peligro sobre situación de Machu Picchu como Maravilla del Mundo
25.05.2026 / 18:51 Felipe Morales
Jean Paul de la Fuente, portavoz principal de New7Wonders, criticó la pasividad de las instituciones peruanas ante la crisis operativa que afecta a Machu Picchu. Según detalló, el consorcio global recibe reclamos ininterrumpidos por parte de usuarios y ciudadanos desde el último trimestre del año pasado.
En declaraciones para Canal N, el directivo reveló el envío de múltiples notificaciones formales hacia el Gobierno peruano con el fin de alertar el deterioro del santuario histórico, galardonado con la distinción global el 7 de julio de 2007. “Diversos colectivos nos solicitan formalmente retirar el reconocimiento internacional al patrimonio“, manifestó.
El vocero precisó que las denuncias recurrentes apuntan al déficit de servicios básicos, la saturación del aforo y el declive en la atención al visitante. “Es urgente evitar que el anhelo de conocer este destino arqueológico se transforme en una experiencia frustrante al arribar”, enfatizó.
Asimismo, cuestionó que la volatilidad en el gabinete ministerial y la parálisis del aparato estatal impidieran establecer reformas de fondo. “Atravesamos una etapa de estancamiento político y burocrático grave”, puntualizó.
Planes de contingencia con aspirantes presidenciales
De la Fuente comunicó el interés del organismo por entablar diálogo con los candidatos a la Presidencia para evaluar sus planes de contingencia respecto al flujo turístico y la preservación de la fortaleza prehispánica. “Remitimos los requerimientos a ambas agrupaciones políticas para comprobar su nivel de compromiso real con la solución de esta problemática”, indicó.
La jefatura de New7Wonders propuso también la instauración de una entidad autónoma dedicada exclusivamente a la administración integral del monumento. “El resguardo de este santuario trasciende los deberes de un ministerio ordinario; es una responsabilidad de la nación y de la comunidad internacional”, aseveró.
Por último, aclaró que la meta institucional no radica en revocar el galardón de la ciudadela, sino en forzar medidas correctivas que protejan el recurso cultural y optimicen la estancia de los viajeros locales y extranjeros.