La tensión entre Irán e Israel no cede. Apenas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un “alto el fuego total y completo”, ambos países se acusaron mutuamente de violar la tregua. El conflicto, que ya ha dejado más de 400 muertos en Irán y al menos 28 en Israel, sigue sin una solución clara.
Israel fue el primero en aceptar oficialmente la tregua promovida por Trump, asegurando que había cumplido sus objetivos militares tras iniciar la ofensiva el 13 de junio. Según el gobierno israelí, sus operaciones permitieron neutralizar lo que califican como una “doble amenaza existencial” desde Teherán: el desarrollo nuclear y los misiles balísticos.
Sin embargo, pocas horas después del anuncio del cese de hostilidades, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, denunció el lanzamiento de dos misiles por parte de Irán y advirtió que su país “responderá con fuerza”. Irán, por su parte, negó haber disparado proyectiles y acusó a Israel de bombardear su territorio tras el anuncio de la tregua.
NO ACATAN TREGUA
Desde sus redes sociales, Trump reiteró que el alto al fuego entraba en vigor a las 04:00 GMT, pero en las horas previas, ambos bandos intercambiaron ataques que dejaron más víctimas: cuatro muertos en el sur de Israel y nueve en el norte de Irán. La tregua, por tanto, comenzó ya con graves tensiones.
Mientras el gobierno iraní no confirmó oficialmente el cese de hostilidades, su Consejo de Seguridad Nacional lo calificó como una “victoria política” frente a la agresión israelí. Aseguraron estar en máxima alerta, listos para actuar si se producen nuevas provocaciones.