Más de 2 millones de jóvenes votarán por primera vez: ¿qué buscan en un candidato?
07.09.2025 / 18:49 jcastillo@latina.pe
Miles de jóvenes peruanos de entre 18 y 23 años vivirán en 2026 sus primeras elecciones generales, y lo harán en medio de la incertidumbre. “Todavía no sé” o “no lo tengo claro” son respuestas frecuentes entre quienes debutarán en las urnas. Según el quinto simulacro del padrón del Reniec, más de 2,5 millones de nuevos electores se sumarán al universo de votantes, un factor que podría ser decisivo en el desenlace de los comicios.
Los especialistas coinciden en que la experiencia política ya no basta: lo determinante es la capacidad de los candidatos para conectar con esta generación, comprender sus demandas y comunicar con autenticidad.
Urpi Torrado, gerente general de Datum, subraya que un lenguaje cercano, acompañado de coherencia entre lo prometido y lo cumplido, será clave para ganarse la confianza juvenil. “La juventud puede jugar un rol importante, pero necesita a alguien que sepa hablarle, que entienda sus problemas. Al joven le preocupa, sobre todo, su futuro“, declaró.
Las redes sociales son otro terreno estratégico. Plataformas como TikTok, Instagram o incluso Kick permiten a los aspirantes mostrarse más humanos y difundir propuestas, aunque también han multiplicado la desinformación. Un estudio de Datum revela que el 41 % de los jóvenes consume noticias a diario —principalmente en entornos digitales—, mientras que un 31 % lo hace de manera ocasional y recurre a medios tradicionales para confirmar datos.
Para el sociólogo Jorge Caro, los votantes jóvenes muestran hábitos informativos particulares y claras preocupaciones de cara a las elecciones de 2026. “A los jóvenes les atraen mucho las redes sociales, pero desconfían de ellas. Por eso, al momento de informarse, suelen recurrir a los medios tradicionales“, comentó.
¿QUÉ VALORAN MÁS LOS JÓVENES?
Entre las cualidades más valoradas en un candidato figuran la honestidad, la preparación, la cercanía y, en algunos casos, la juventud. Sin embargo, el gran reto sigue siendo la participación: en las elecciones de 2021, el ausentismo alcanzó el 30 % en la primera vuelta y superó el 24 % en la segunda, la cifra más alta en dos décadas.
Con este panorama, el desafío para 2026 será movilizar a un electorado joven que no solo aporta nuevos votos, sino que también exige transparencia, cercanía y propuestas reales. Una generación indecisa que podría terminar inclinando la balanza y definiendo el futuro político del país.