En Brasil, una explosión seguida de un incendio en un inmueble que almacenaba fuegos artificiales dejó un muerto y diez heridos en el barrio de Tatuapé, en São Paulo. El estallido alcanzó viviendas y vehículos, causando graves daños. Cámaras de seguridad registraron cómo un gran destello iluminó la zona antes de que fragmentos y pirotecnia cayeran sobre la vía.