La empresa, con sede en Canadá, no puede bombear el crudo en Loreto porque el oleoducto que utiliza está paralizado debido a una protesta de nativos.
La empresa estatal tomó la decisión ante la amenaza de una comunidad indígena de tomar el control de la instalación.
La compañía afirmó en un comunicado que "ilegalmente" los nativos tienen cerca de 70.000 barriles de crudo almacenado que "pueden producir un siniestro catastrófico".