Asesinados tras denunciar corrupción: crímenes de regidora y periodista serían venganzas políticas
Los asesinatos de una regidora municipal y un periodista digital en Trujillo ha dejado en evidencia que el crimen organizado estaría operando como brazo ejecutor de venganzas políticas contra quienes se arriesgaron a fiscalizar y denunciar actos de corrupción. Elena Rojas Arce y Fernando Núñez no se conocían ni trabajaban juntos, pero tienen en común las denuncias por el que habrían sido silenciados a finales del 2025.
Rojas Arce fiscalizaba desde el Concejo Municipal de Chicama. Fue asesinada a balazos el 18 de diciembre mientras participaba en una chocolatada navideña. Antes de ser acribillada sufrió un atentado por parte de delincuentes que le colocaron cuatro cartuchos de dinamita debajo de su camioneta. El alcalde Edilberto Bada calificó el hecho como un caso de extorsión, sin embargo, la pareja de la funcionaria descartó que haya recibido amenazas a cambio de dinero.
Según sus familiares, Elena Rojas se había convertido en un personaje incómodo para la gestión municipal y es que no sólo siguió fiscalizando, sino que además denunció actos irregulares, entre ellos contra la jefa de Recursos Humanos de la Municipalidad de Chicama, quien habría vulnerado la prohibición de doble percepción de ingresos del Estado ya que mientras percibía ingresos como funcionaria de la comuna, también recibía pagos por locación de servicios en la Municipalidad de Rázuri.
En el caso de Fernando Núñez, el comunicador denunciaba presuntas irregularidades en obras ejecutadas por la Municipalidad Distrital de Guadalupe, en el estadio del centro poblado Ciudad de Dios, un proyecto con una inversión superior a los cinco millones de soles. Fue asesinado el 6 de diciembre por sicarios cuando regresaba a Guadalupe tras realizar una cobertura periodística.
Agentes de la División de Homicidios de la DIVINCRI Trujillo lograron capturar a los sicarios y luego a Marcos Lara Cruzado, uno de los presuntos responsables de realizar el reglaje al periodista antes de su asesinato. Los arrestos y la confesión del sicario que disparó contra Núñez revelarían que los detenidos también estarían vinculados al crimen de Elena Rojas Arce.