La población de Ayabaca, en la región Piura, expresó su indignación contra el alcalde provincial, Darwin Quinde, quien fue castigado con doce azotes por las rondas campesinas debido al presunto incumplimiento de sus promesas y compromisos con la ciudadanía. El hecho se registró en medio de una asamblea comunal, donde los ronderos señalaron al burgomaestre por abandono de funciones y presuntos actos de corrupción.