Diego Bertie ofreció una presentación increíble, tan cercana a la referencia que por momentos parecía ver al verdadero artista en el escenario. Su vulnerabilidad es un arma poderosa: la muestra con honestidad y eso conecta profundamente con el público. Tiene al personaje tan interiorizado que incluso sus movimientos personales se sienten auténticamente del cantante. Su interpretación vibra, emociona y demuestra un crecimiento actoral y emocional admirable.