Dyango dejó al público realmente asombrado. Su voz, demasiado increíble para su edad, logró un parecido que desafía toda lógica, considerando que el cantante original le triplica los años. Tiene una cantidad de herramientas vocales que cualquier artista envidiaría, pero aún debe entender mejor el sentido profundo de las letras y atreverse a dedicar la canción sin vergüenza, como lo haría Dyango mismo.