Nelson Pinedo encendió el escenario con una presentación llena de energía, sabor y esa vibra de fiesta antigua que encantó al público. Aunque aún debe trabajar el sentido del humor y dejar que la diversión le nazca de forma más natural, va por muy buen camino. Tiene la chispa del típico tío que arma el chongo en las reuniones. ¿Seguirá creciendo? ¿Qué sorprenderá después?