Óscar D’León tuvo una buena actuación, pero el bajo le dificultó moverse y limitaron sus pasos en escena. Aun así, cantó muy bien, mostró potencia y una imitación vocal increíble, además de manejar la mímica del instrumento con precisión. El bajo es un gran reto y deberá decidir si seguir usándolo o no, aunque el esfuerzo fue muy aplaudido y su avance es evidente.