Manolo Otero dio más brillo a su personaje, sumó características propias y aceptó el reto de llegar a notas altas, tal como le pidió el jurado. Aunque aún debe trabajar la emoción, la galantería y la seducción del original, su esfuerzo fue evidente. Pese a su fractura, se mantuvo en pie y recibió un gran aplauso. ¿Seguirá creciendo? ¿Qué vendrá después?