Ancón: venden productos rescatados del mar tras caída de contenedores de buque taiwanés
Lo que comenzó como un accidente marítimo se ha transformado en un fenómeno comercial en las calles de Ancón. Luego de que más de 50 contenedores cayeran al mar desde un buque mercante taiwanés, personas comenzaron a vender productos que habrían sido recuperados del océano. En el estacionamiento cercano al muelle se ha instalado un mercado informal que ofrece desde artículos de belleza hasta mobiliario plástico.
Los comerciantes aseguran que los productos fueron encontrados flotando o varados en la orilla. Según relatan, tras limpiar lo que pudieron rescatar, lo pusieron a la venta a precios bastante accesibles. Algunos fardos con insumos de peluquería y maniquíes se ofrecen desde cinco soles. La venta empieza desde temprano, y no son pocos los que llegan con la esperanza de encontrar una ganga entre los restos del incidente.
Entre lo más demandado destacan cabezales de práctica para estilistas, dispensadores de alcohol, bancas de plástico, y diversos utensilios que originalmente estaban destinados a negocios de belleza o barbería. También se han observado compradores adquiriendo artículos al por mayor, con la intención de revenderlos en otros puntos de Lima. Incluso algunos han llenado taxis enteros con sus adquisiciones.
CONTENEDORES CAYERON EN MAR DE PERÚ
El origen de estos productos está en el accidente ocurrido el 1 de agosto, cuando el buque Ever Lunar, de bandera taiwanesa, sufrió una caída masiva de contenedores mientras se encontraba fondeado cerca de la isla San Lorenzo, en la Bahía del Callao. Aunque el navío no realizaba labores de descarga en ese momento, el incidente dejó decenas de estructuras metálicas a la deriva, lo que obligó a cerrar temporalmente el puerto para prevenir accidentes.
Tras el hecho, dos de los contenedores aparecieron en las playas de Ancón y Ventanilla. En redes sociales circularon imágenes de pescadores que, en lanchas, se acercaron a las estructuras y lograron extraer desde electrodomésticos hasta cajas con productos aún en estado utilizable. Aunque la Marina de Guerra informó que ellos serían los responsables de la recuperación, las escenas muestran que varios artículos ya estaban en manos de particulares.
A pesar del riesgo ecológico que representa tener mercancía flotando en el mar, la venta de estos productos continúa en Ancón sin fiscalización. La Capitanía de Puerto había advertido sobre los peligros que conlleva el rescate no autorizado de esta carga, pero hasta el momento no se han reportado intervenciones oficiales en el mercado informal que surgió tras el accidente.