Criminalidad no cesa: cifras de atentados con armas de fuego incrementa pese a estado de emergencia
A pesar de la declaratoria del estado de emergencia en 43 distritos de Lima Metropolitana por parte del Gobierno de José Jerí, las cifras demuestran que la criminalidad no se detiene y continúa cobrando vidas. El asesinato de César Monago Flores, en su lavandería en San Martín de Porres, es una muestra más de la violencia que afecta a la ciudadanía.
De acuerdo con el ingeniero y analista de datos Juan Carbajal, los registros oficiales del propio Gobierno evidencian esta preocupante realidad. En lo que va de 2025, los homicidios suman 347 casos, de los cuales 258 (74.4%) fueron ocasionados por proyectil de arma de fuego (PAF).
“En 2018 y 2019, entre el 30% y 40% de los homicidios eran causados por PAF. Sin embargo, en 2024 ese porcentaje superó el 70%, y este 2025 —aún sin concluir— ya es el año con mayor cantidad de homicidios registrados históricamente. Más del 75% de estas muertes violentas fueron con armas de fuego. No vemos una disminución, sino una continuidad igual o peor que en años anteriores”, declaró Carbajal.
ASESINADO A MANOS DE CRIMINALES
César Monago Flores, de 43 años, esposo y padre de tres hijos, fue asesinado la noche del 11 de diciembre en su lavandería, ubicada en San Martín de Porres. Delincuentes armados ingresaron al local para robar el dinero de la caja, vaciar sus cuentas bancarias y llevarse otras pertenencias. Tras el atraco, lo mataron.
“Estábamos cenando, como siempre lo hacemos en las noches. Mi esposo salió a atender la lavandería, pero ya no regresó… Vivimos ahí mismo, detrás del negocio”, relató su esposa, aún sin comprender por qué lo asesinaron si ya le habían robado todo.
Los criminales no solo acabaron con la vida de César, sino que también irrumpieron en el departamento familiar, donde obligaron a su esposa a realizar una transferencia bancaria bajo amenazas.
“Yo estaba acostada con mi hijo mirando YouTube. Aparecieron dos sujetos con armas, me encañonaron y me exigieron que buscara dinero. Le apuntaron a mi hijo de 4 años y dijeron que, si no hacía la transferencia, le dispararían. Tenía miedo también por mi hija de 14 años, que estaba por entrar a la ducha”, añadió entre lágrimas.
La Policía Nacional investiga el caso como robo agravado con subsecuente muerte. Por ahora, la única evidencia visual son imágenes de las cámaras de seguridad, que muestran a los agresores retirándose del local con una bolsa en la mano.
CHOFERES BLINDADOS ANTE LA DELINCUENCIA
Frente a este clima de violencia, empresas de transporte también están tomando medidas de protección. La compañía VIPUSA, que opera en la Panamericana Norte desde Ancón hasta Pachacámac, ha comenzado a blindar sus unidades para proteger a conductores y pasajeros de posibles ataques armados.
La empresa no descarta que este costo adicional pueda trasladarse finalmente a los usuarios, con un posible incremento en los pasajes.