El jurado destacó el nivel del enfrentamiento y la soltura del consagrado en el escenario.
El escenario se llenó de rock con la defensa del participante consagrado.
El participante apostó por una interpretación intensa para quedarse en competencia.
El jurado destacó la energía del duelo y la decisión final fue muy reñida.
El imitador urbano respondió con baile y actitud.
Sandro Campos interpretó “Drive My Car” para intentar quedarse con la silla.
El consagrado se impuso en una decisión dividida del jurado.
El consagrado salió al escenario tras la presentación del retador y defendió su silla.
El imitador llegó como retador e interpretó “Porque un hombre no llora” para disputar la silla.