Carol Flores, una peruana que vive en Colombia desde hace tres años, relató su experiencia luego del terremoto de 7.4 de que azotó ciudades como Bogotá y Cali. “El edificio donde vivo básicamente era un papel moviéndose, ver la gente gritando, el polvo levantándose ha sido una experiencia muy fuerte de vivir”, contó.