Tragedia en el Vraem: Sobreviviente a intervención dio negativo en examen de drogas
Nuevas evidencias contradicen la versión oficial sobre la intervención militar-policial ocurrida el pasado sábado 25 de abril en Colcabamba, ubicado en el Vraem, donde cinco jóvenes perdieron la vida. El testimonio de un sobreviviente y los recientes resultados periciales dan la contra a lo reportado por las fuerzas del orden.
Pruebas científicas desmienten nexo con el narcotráfico
La defensa de los uniformados intentó justificar la intervención alegando que el vehículo transportaba sustancias ilícitas. Sin embargo, los peritajes científicos han comenzado a desestimar esta hipótesis:
-
Sarro ungueal negativo: La prueba practicada a Ricardo Jampier Acuña Quispe, uno de los dos sobrevivientes, resultó negativa para adherencias de drogas ilícitas en ambas manos.
-
Sin evidencias de droga: El resultado descarta que los ocupantes del vehículo hayan manipulado estupefacientes, debilitando el argumento del vínculo con el narcotráfico.
Primer testimonio clave: “No hubo fuego cruzado”
Jonathan Águila Quispe, el otro de los sobrevivientes de la tragedia, rompió el silencio en exclusiva para Punto Final. Su relato es determinante: asegura que en ningún momento se produjo un enfrentamiento armado o fuego cruzado, contradiciendo la narrativa inicial de las fuerzas del orden.
Esta declaración coincide con la línea de investigación de la Fiscalía, que busca determinar la responsabilidad de los efectivos militares y policiales involucrados en el operativo.
Un operativo bajo sospecha
La intervención, que originalmente se presentó como un golpe a la criminalidad organizada, se encuentra bajo un intenso escrutinio. Con cinco muertes confirmadas y pruebas que descartan tanto el intercambio de disparos como la presencia de droga en los civiles, el caso apunta ahora a una grave responsabilidad institucional del Ejército y la Policía.
Las investigaciones continúan para esclarecer por qué se empleó fuerza letal contra un grupo de jóvenes que, según las pruebas actuales, no representaban una amenaza armada.