Los estudiantes lograron conquistar el paladar del jurado y pasaron al siguiente ciclo.
Uno de ellos abandonará La Academia para siempre.
El crítico gastronómico no se guardó nada y sepultó la entrada de la dupla femenina.
La estudiante se resbaló mientras intentaba meter la masa al horno.
Los estudiante sospechan del nacimiento de una nueva pareja en la cocina.
La alumna aprovechó el momento para sugerir algunas modificaciones al estilo de su compañero de clases.
El estudiante se mostró asustado por trabajar junto a la alumna Shaw en el segundo plato de la noche.
La estudiante quiso innovar, pero acabó dándole un extraño sabor a su avena.
El jurado afirmó que la estudiante habría reprobado, aunque no se hubiera cortado el dedo.
El jurado interrumpió la felicidad de la alumna con un ácido comentario.