Aunque la técnica no estuvo presente, su conocimiento del personaje y la puesta en escena convencieron al jurado.
El imitador generó opiniones encontradas por su timbre, pero su técnica vocal no terminó de convencer.
El jurado destacó su talento vocal y le dio recomendaciones clave para seguir creciendo.
El jurado le pidió cambiar de personaje y el resultado lo llevó a la siguiente etapa.
El jurado coincidió en que la imitación aún necesitaba mayor preparación vocal y corporal.