El imitador Raúl Gutiérrez se mostró agradecido y conmovido por partes iguales. El público disfrutó por medio de bailes y risas, mientras que el jurado demostró su admiración ante uno de los grandes imitadores del programa.
Alan llega a su límite y pone un tajante final a Renato, pero este no lo dejará ir tan fácilmente, desatando un nuevo enfrentamiento.
Fiorella recibe una posible segunda oportunidad tras haber perdido su beca, abriendo una nueva esperanza en su camino.
Rebeca emprende la búsqueda del certificado de nacimiento de su hijo, despertando intriga sobre sus verdaderas intenciones.
Entre bromas, emoción y canciones clásicas, una audición logró unir al jurado y al público.
Ingeniería, música y actuación se cruzaron en una audición que terminó sorprendiendo al jurado.
Cantó dos veces, mostró actitud y emoción, pero la técnica terminó marcando el resultado.
El timbre convenció, la actitud quedó en deuda y la decisión se definió al final.
La preparación no fue suficiente para convencer al jurado.
Tras casi 14 años al aire, el jurado de Yo Soy reveló un detalle clave del programa que explica una de las grandes dudas del público.