Ataques a buses en Lima: 85% de heridos son choferes y 70% de asesinados también
La violencia en el transporte público de Lima se ha convertido en una rutina mortal. La noche del 24 de septiembre, en San Juan de Lurigancho, dos buses fueron atacados a balazos en menos de dos horas. En uno de ellos, un sicario disfrazado de pasajero disparó contra el chofer de la empresa Huáscar y un adolescente que viajaba como pasajero, ambos trasladados al hospital de Canto Grande.
En otro punto del distrito, un conductor de la ruta 57 también fue baleado por un falso pasajero que luego escapó en moto. Estos hechos reflejan el incremento alarmante de atentados contra choferes y pasajeros.
Punto Final reveló que el 65% de los ataques a buses se ejecutan bajo la modalidad de sicarios en moto lineal que disparan directamente a la cabina de conducción. El resto son protagonizados por falsos pasajeros que aprovechan el momento de pago para disparar o dejar mensajes extorsivos. El saldo es devastador: en el 85% de los casos, los heridos son los conductores; en el 70% de los ataques con víctimas fatales, la persona asesinada es el chofer. Distritos como San Juan de Lurigancho, Los Olivos y San Martín de Porres concentran gran parte de los incidentes.
Las protestas no se han hecho esperar. Esta semana, choferes paralizaron unidades y bloquearon avenidas estratégicas exigiendo seguridad. Sin embargo, la respuesta policial se centró en liberar las vías, no en proteger a quienes diariamente enfrentan el riesgo de no regresar con vida a casa. Con más de 24 millones de viajes diarios en Lima y Callao, el transporte público se ha convertido en una mina de oro para las bandas criminales que usan el miedo como herramienta de extorsión.
Conductores sin contrato formal ni respaldo gremial, armados solo con botiquines improvisados o estampitas religiosas, trabajan con el temor constante de ser atacados. Mientras tanto, el Gobierno no presenta una estrategia clara para frenar esta ola de asesinatos y extorsiones. “Hoy murió mi compañero, mañana será tu familiar”, se lee en los carteles de protesta de los choferes.
