Lo que está por conocerse es realmente escalofriante: una red de trata de menores captaba a adolescentes mediante amenazas, manipulaciones y violencia extrema. Las víctimas eran incluso tatuadas para ser marcadas y controladas como “propiedad” de los explotadores. El principal sospechoso, señalado como cabecilla de esta organización criminal, ya cumple prisión preventiva, mientras las autoridades continúan las investigaciones para identificar a todos los involucrados y rescatar a más posibles víctimas.