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Cae operadora clave de ‘El Monstruo’ y revela su plan de fuga del penal en Paraguay | VIDEO

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mherbozo@latina.pe
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La detención de Josselyn Guadalupe Balarezo Moreno, una mujer que se movía sin levantar sospechas por Lima Norte, destapó una operación más compleja: la recaudación de dinero destinada a ejecutar un plan de fuga internacional para Erick Moreno Hernández, alias ‘El Monstruo’, cabecilla de la organización criminal ‘Los Injertos del Cono Norte’. Según la Policía, Balarezo administraba los fondos obtenidos por extorsión, lo que mantenía activa la estructura financiera de la banda, incluso con Moreno Hernández encarcelado en Paraguay.

Madre de cinco hijos, Balarezo se encargaba de abrir cuentas, recibir depósitos y retirar grandes sumas de dinero provenientes de cobros extorsivos a empresas de transporte y mototaxis. La investigación revela que, en los últimos meses, llegó a mover hasta un millón de soles. No era una sicaria ni una operadora violenta: era la pieza silenciosa que alimentaba la maquinaria económica del “patrón”, con quien mantenía comunicación constante por videollamada desde el penal paraguayo.

El punto de quiebre fue el 22 de noviembre, cuando cámaras de seguridad registraron a Balarezo retirando 50 mil soles en una agencia bancaria, pese a no tener empleo formal. Ese dinero, según la Policía, provenía de 15 transportistas extorsionados en Comas, Carabayllo y Puente Piedra. Para los investigadores, este retiro confirmó que la red de Moreno seguía operando y recibiendo fondos, a pesar de su captura.

Las pesquisas permitieron reconstruir rutas internacionales de dinero. Meses atrás, Balarezo viajó a Brasil para entregar miles de dólares en efectivo a emisarios designados por Moreno. Según su propio testimonio, realizó entregas en São Paulo e Iguazú de hasta 10 mil dólares para financiar la permanencia del prófugo antes de su detención.

La revelación más grave fue la existencia de un plan de fuga. Balarezo aseguró que, cada miércoles, Moreno realizaba videollamadas con sus cómplices, incluso con ayuda de un custodio del penal. En estas comunicaciones habría detallado su estrategia: autolesionarse para ser trasladado a un centro médico y ser rescatado por sicarios peruanos que ya habrían cobrado por la operación. El objetivo era interceptar la ambulancia en un punto con menor seguridad que en Perú.

Con la captura de Balarezo, la División Contra el Crimen Organizado confirmó que Erick Moreno continuaba dirigiendo su organización desde prisión y que intentaba financiar su fuga. La intervención policial no solo cortó el flujo económico que sostenía estas acciones, sino que permitió alertar a las autoridades paraguayas para reforzar la seguridad y evitar que uno de los criminales más peligrosos del país regresara a las calles.

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