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La caída del ‘Negro Marín’, uno de los tres cabecillas en Lima Norte que por años se dedicó al cobro de cupos

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mcandia@latina.pe
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La captura de Miguel Ángel Marín Morón, alias ‘Negro Marín’, en Madrid (España), marca un punto de quiebre en la lucha contra el crimen organizado en Lima Norte. Con esta detención realizada el último miércoles 5, se logró desarticular a las tres principales cabezas que —por años— manejaron el cobro de cupos en diferentes rubros, especialmente en el dirigido al transporte urbano. Se trata de Erick Moreno Hernández, alias ‘El Monstruo’, Adam Lucano Cotrina, alias ‘El Jorobado’, y el propio Marín.

Por años, Miguel Ángel Marín no tuvo un pedido de prisión internacional, ni una alerta roja que permitiese una persecución en su contra. Esto le permitió darse una vida de lujo en España conduciendo autos de alta gama por las calles de Madrid con el dinero que recibía como parte de las extorsiones que lideraba en Perú. Fue recién en el 2023 que la División contra el Crimen Organizado de la DIRINCRI comenzó a seguirle el paso. Tras analizar llamadas, movimientos financieros, contactos, cambios de chips descubrieron que lideraba las acciones ilegales desde Europa.

LA TRAYECTORIA CRIMINAL DE ALIAS ‘NEGRO MARÍN’

La vida criminal del ‘Negro Marín’ inicia cuando a los 20 años fue detenido por hurto y tráfico ilícito de drogas. Un año después, volvió a ser arrestado por secuestro. En 2001, nuevamente fue capturado, esta vez por homicidio. En el 2005, con 28 años, fue condenado a 15 años de prisión por robo agravado. Lejos de reformarse, aprovechó para seguir delinquiendo desde el penal Castro Castro. Hasta su excarcelación en Challapalca fue expandiendo su dominio a obras de construcción en Comas y Carabayllo. 

En el 2020, cuando recupera su libertad, Marín se asoció con Adam Lucano Cotrina, alias ‘El Jorobado’, para extorsionar a las empresas de transporte de Lima Norte. Se adueñó rápidamente de rutas de Comas, Puente Piedra, Collique y Carabayllo. Este lucrativo nicho generó la aparición de su competidor: Erick Moreno Hernández, quien inició la cacería de Marín. Este último se vio obligado a primero escapar a Argentina, luego regresar a Perú para salir hacia México y, finalmente, a España. 

Desde Madrid siguió coordinando su imperio de extorsiones, el mismo que intentó expandir a otros rubros como el emporio comercial de Gamarra. Se le atribuyen múltiples asesinatos de sus víctimas. Incluso, junto a Adam Lucano llegaron a crear 11 empresas fachada para recaudar dinero de las extorsiones sin levantar sospecha. Una de ellas es Ink D’Colors SAC, empresa que prestó servicios a la Municipalidad de Carabayllo. La Policía Nacional llegó a identificar la construcción de una brazo político que le facilitó a este criminal obtener contratos irregulares.  

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