China alerta de que un fuerte fenómeno El Niño agravará las lluvias y los riesgos sobre sus mares
Según pronósticos del gigante asiático, el actual episodio de El Niño podría convertirse en uno de los más intensos registrados, con posibles efectos sobre las lluvias, los tifones y los ecosistemas marinos.
China advirtió este martes que el fenómeno de El Niño en desarrollo muestra comportamientos “extremos” con repercusiones multilaterales frente a los factores climáticos de su región. Según las más recientes estimaciones del Centro Nacional de Previsión del Medio Marino, las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental, anormalmente cálidas desde la primavera, alcanzan un pico cercano a 3,5 grados por encima de lo habitual, más de lo estimado en junio.
La advertencia coincide con la última actualización del Centro de Predicción Climática de la NOAA, publicada el 13 de agosto. El organismo estadounidense estima que existe más de 90 % de probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno boreales de 2026-2027. Además, calcula en 69 % la probabilidad de que el episodio supere la intensidad de todos los eventos registrados desde 1950, según el índice RONI.
EVOLUCIÓN DEL FENÓMENO
El Niño entró oficialmente en esa fase en mayo y desde entonces se ha desarrollado con rapidez, con una intensidad que ya supera a estas alturas la de los episodios extremos de 1997-1998 y 2015-2016, según Tan Jing, ingeniero del Centro Nacional de Previsión del Medio Marino citado por Xinhua.
Este fenómeno, que consiste en un calentamiento persistente de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial central y oriental, altera la circulación atmosférica y puede modificar los patrones de lluvias, temperaturas y ciclones en distintas regiones.
De acuerdo con las previsiones citadas por las autoridades chinas, el calentamiento del Pacífico podría intensificarse durante los próximos meses. En China, esto podría traducirse en variaciones importantes de las precipitaciones, con mayores lluvias en algunas regiones y condiciones más secas en otras.
El impacto también podría sentirse en el océano. El aumento de las temperaturas marinas elevaría el riesgo de olas de calor marinas, con posibles consecuencias para la acuicultura y los ecosistemas de coral.
En cuanto a los tifones, las previsiones apuntan a que podrían formarse menos sistemas en el Pacífico noroccidental y el mar de China Meridional, aunque los que lleguen a desarrollarse podrían originarse más al este y al sur y alcanzar una mayor intensidad, con riesgo de oleaje y marejadas.
Tan señaló además que los efectos se prolongarán hasta el próximo año, con posibles lluvias anormalmente abundantes en la cuenca del Yangtsé en el verano de 2027, lo que podría provocar una “grave situación de control de inundaciones”.
La advertencia llega tras un verano en China marcado por tifones, lluvias torrenciales, riadas y deslizamientos que han dejado decenas de muertos y evacuaciones preventivas de cientos de miles de personas.
