Alan admite haber caído en la manipulación de Renato.
La unión de los vecinos frenó la demolición frente a policías y maquinaria pesada.
El juez decide deslindar responsabilidades y amenaza con exponer la verdad ante la prensa.
La prensa revela en vivo que la empresa detrás de los desalojos estaría ligada a mafias extranjeras.
Boris atraviesa una profunda crisis emocional que abre muchas preguntas sobre su futuro.
La investigación revela vínculos peligrosos que ponen en riesgo a varias familias.