Aunque habían prometido no incluir strippers en sus despedidas, un espectáculo inesperado desata tensión antes de la boda.
El prófugo entra decidido a vengarse de Mauricio, pero su plan no sale como esperaba.
Al notar que su plan fue descubierto, Renato se retira, mientras Mauricio activa una estrategia para mantener a su hija a salvo.
En ausencia de Cayetana, un abrazo sincero y una pregunta incómoda reavivan un pasado que parecía superado.
Tras enterarse de que el prófugo está libre, Claudia entra en shock y pone en riesgo su embarazo.
Tras evaluar las últimas pruebas presentadas por la defensa, se determinó que no existen elementos para acusarla.