Testigos aseguran haber escuchado hasta trece disparos. De acuerdo a la policía, se trataría de un ajuste de cuentas.
Los suboficiales fueron internados en una clínica al presentar heridas de bala
Delincuentes empezaron a disparar, por lo que el universitario, presa de los nervios, atropelló a uno de ellos provocándole la muerte.