Sin juez ni explicaciones, la amenaza fue suficiente para callarla.
Miranda desaparece y Claudia apunta directamente contra Renato.
Luciano y Lucía se sinceran sobre sus sentimientos, dejando que el amor comience a florecer entre ellos.
Renato trama un plan maligno y manipula a Miranda para llevársela, desatando alarma y sorpresa entre quienes presencian sus acciones.