Antonio lanza una advertencia contra su vida, haciendo que Renato escape antes de que sea tarde.
La policía entrega el mensaje final de Boris mientras su paradero sigue siendo un misterio que nadie logra explicar.
Alan admite haber caído en la manipulación de Renato.
La unión de los vecinos frenó la demolición frente a policías y maquinaria pesada.
El juez decide deslindar responsabilidades y amenaza con exponer la verdad ante la prensa.
La prensa revela en vivo que la empresa detrás de los desalojos estaría ligada a mafias extranjeras.