El vehículo valorizado en dos mil quinientos soles era utilizado para repartos y para competencias deportivas de alto nivel.
Menores fueron intervenidos cuando estaban celebrando con el alcohol que habían robado previamente. Dispararon contra la policía para no ser detenidos.
Tres delincuentes lo interceptaron con la intención de vaciarle sus cuentas de ahorros; sin embargo, Marius Guisseppi Piccini Guerra solo traía consigo dinero en efectivo.
Tras la derrota por 2-1 ante Deportivo Municipal, los fieles y pocos hinchas de la Universidad San Martín de Porres sufrieron el descenso de su equipo.
Sin importarles la multitud, cuatro sujetos a bordo de motos dispararon contra un vigilante. Un hecho similar se registró hace dos semanas.
Se dedicaría al sicariato, robo agravado, extorsión y cobro de cupos a los propietarios de obras de construcción, a choferes de vehículos colectivos y comerciantes del distrito de San Martín de Porres.
El restobar Bahía, que de día funcionaba como cochera, fue cerrado por expender licor adulterado sin registro sanitario. PNP halló a menores de edad en estado etílico.
En tanto, a nivel de provincias, la Municipalidad de Callao sumó más de 600 reclamos desde enero de 2019, según la Defensoría del Pueblo.
Según la hipótesis policial, el ataque estaría vinculado al conflicto entre bandas criminales por el cobro de cupos a los comerciantes de los alrededores del mercado de Caquetá.
Los hampones aprovecharon el instante en el que el vehículo se estacionaba para acercarse a sus víctimas y atacarlos. Los robos son constantes en la zona, denuncian vecinos.