El dueño, identificado como Saúl Ernesto Cayahua Quispe, el administrador y sonidista fueron asesinadas a sangre fría en el boulevard de Zárate. Tras el violento ataque, cámaras de seguridad registraron al atacante huyendo a pie, antes de subir a una motocicleta lineal que lo esperaba, mientras otra moto lo resguardaba.
En Cercado de Lima, un chofer de combi halló un artefacto explosivo mientras limpiaba su vehículo. El objeto habría sido dejado por un pasajero junto a un manuscrito con amenazas de alias "Tito", peligroso delincuente que continúa operando desde prisión.
Tras el ataque, el conductor de la empresa de transportes Santa Catalina, identificado como Alejandro Vargas fue llevado al hospital Hipólito Unanue. Además, la víctima será sometida a una intervención quirúrgica.