48 horas de terror en Trujillo: empresario secuestrado relata torturas extremas y Policía captura a criminales
El horror se apoderó de Trujillo cuando Jimmy, un empresario de seguros, cayó en manos de una banda criminal extranjera que lo mantuvo secuestrado durante 48 horas. Fue sometido a torturas inimaginables mientras sus captores exigían 20 mil soles a cambio de su vida. Su relato revela el lado más cruel de la violencia que acecha la región.
“Lo peor que fue es que cortaron un pedazo. Sangra mi oreja, sentía los chorros de sangre que caían sobre mi hombro”, confesó Jimmy. Los delincuentes no solo lo golpearon y amarraron: lo drogaron, lo humillaron y lo forzaron a comerse su propia carne para grabar videos que enviaban a sus familiares, buscando aterrorizar y conseguir el dinero del rescate.
Jimmy, que llegó hace 15 años a Trujillo para forjar un futuro, fue citado con engaños por un cliente venezolano apodado “WARO”. Lo llevaron a la urbanización Villa Marina, una zona abandonada que se ha convertido en refugio de bandas criminales. Allí fue reducido, amarrado con cables y amenazado con un cuchillo y armas de fuego.
¿QUIÉN ES “WARO”?
Según la policía, “WARO”, identificado como Edgard Pérez Quiroz, lideraba la banda. Tiene orden de captura por homicidio en Venezuela. Tras golpear a Jimmy con la cacha de la pistola, comenzaron a pedir sus claves bancarias y a contactar a amigos y familiares para transferencias. Muchos creyeron sus mensajes y enviaron dinero pensando que realmente estaba en una emergencia.
Las torturas no terminaron con el pago. Jimmy fue cortado varias veces en la cabeza y el cuerpo con un cuchillo, recibió golpes brutales con palos de cama y fue obligado a grabar súplicas desgarradoras. “La mutilación primero, me corta un pedazo. Después cortan otro pedazo y es como si quedara algo colgando y me dicen que me lo coma. El pedazo de carne”. Sus captores bebían whisky y se drogaban mientras planeaban sus movimientos.
LOGRÓ SER RESCATADO
El calvario continuó hasta que la Policía antisecuestros logró localizarlo gracias al rastreo del celular desde donde se enviaban los videos. Con más de 300 agentes, montaron un operativo para ubicar la casa exacta en la urbanización Miramar, un laberinto de viviendas tomadas y convertidas en guaridas del crimen.
Durante el rescate, Jimmy fue hallado atado sobre un colchón, malherido pero vivo. En las cámaras se registró su emoción al agradecer entre lágrimas a la policía por darle una segunda oportunidad de vida. “Gracias por darme una nueva oportunidad de vida”, se le escucha decir en un video del operativo.
La banda estaba compuesta por venezolanos en situación irregular. Edgard Pérez Quiroz, alias “WARO”, usaba otra identidad para ocultar su historial criminal. Entre los detenidos también está Jonander Betancourt, quien habría participado directamente en la tortura, y Alix García García, quien conocía al secuestrado y permaneció en la casa durante su cautiverio.
Para la Policía, no hay dudas: se trata de una peligrosa organización que había encontrado en las casas abandonadas de Trujillo el lugar perfecto para secuestrar y extorsionar a empresarios locales. Jimmy, marcado de por vida por esta experiencia, ha decidido mudarse para intentar reconstruir su vida lejos del terror que vivió en esas 48 horas.