Fuertes vientos sorprendieron a los habitantes de Ayacucho, provocando la caída de techos de calamina y el colapso de paredes de triplay en varias viviendas. El fenómeno, inusual para esta época del año, levantó una densa polvareda que afectó la visibilidad en zonas altas. Tras los daños, una ligera lluvia puso fin al inusual evento climatológico.