Estados Unidos cuestiona retiro de fiscalización en el Puerto de Chancay: “cuesta soberanía”
Luego de que el Poder Judicial ordenara a Ositrán la imposibilidad de fiscalizar el Megapuerto de Chancay, construido con capital de la china Cosco Shipping, el gobierno de los Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, mostró su preocupación por redes sociales con la advertencia que la supuesta interferencia legal le costaría soberanía al Perú.
Para la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de los EE. UU., que Perú se quede sin poder supervisor sobre uno de sus puertos más grandes en su territorio, es una muestra de pérdida soberana de sus tierras. El comunicado etiqueta a la empresa china como “depredadores” y de alto peligro.
“Apoyamos el derecho soberano del Perú a supervisar la infraestructura crítica en su propio territorio. Que esto sirva de advertencia para la región y el mundo: el dinero chino barato cuesta soberanía”, comentó el gobierno de Donald Trump.
Poder Judicial ordenó que Ositrán no fiscalice el Puerto de Chancay
El 6 de febrero de 2026, el Primer Juzgado Especializado de la Corte Superior de Justicia de Lima, indicó que el Ositrán no puede tener competencia fiscalizadora sobre el Puerto de Chancay, al menos que se disponga su función en casos específicos.
Según explica el fallo, que también contraviene a la Presidencia de Consejo de Ministros (PCM), el puerto fue financiado totalmente con el capital privado de Cosco Shipping Ports Chancay y que, por lo tanto, no puede aplicarse un régimen de fiscalización o supervisión por el gobierno Peruano.
