Perú planteará ante la OEA cambiar el mecanismo de otorgamiento de asilo: “No generaría mayores cambios”
La propuesta del Gobierno peruano de presentar ante la Organización de Estados Americanos (OEA) una iniciativa para que los países miembros soliciten información previa antes de conceder asilo ha generado debate en círculos diplomáticos y académicos. Para el internacionalista Óscar Vidarte, profesor principal de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), la medida difícilmente producirá cambios sustanciales en la práctica del asilo en la región.
En declaraciones a Latina, Vidarte explicó que, en la práctica, las embajadas ya actúan como intermediarias de información entre el Estado receptor y el país de origen. “Las embajadas procesan diariamente información que comparten con sus respectivos gobiernos para la toma de decisiones”, afirmó. Desde esta perspectiva, la propuesta peruana no implicaría una transformación significativa en los procedimientos diplomáticos actuales.
El especialista también advirtió sobre el posible impacto de la iniciativa en la esencia misma del asilo. Según dijo, si la medida se establece como una obligación previa a la concesión del refugio, podría desnaturalizar esta institución. “Habría que preguntarnos si esta obligación debe cumplirse antes de que el Estado otorgue protección. Si es así, el asilo se desvirtúa por completo”, señaló. Vidarte alertó que exigir ese intercambio de información con antelación podría incluso permitir la detención de la persona solicitante, lo que contravendría los principios humanitarios que fundamentan el derecho de asilo.
RESPUESTA AL CASO BETSSY CHÁVEZ
El anuncio de la Cancillería peruana se da en medio de un clima político tenso, marcado por el caso de Betssy Chávez, expresidenta del Consejo de Ministros durante el gobierno de Pedro Castillo. Chávez se encuentra asilada en la residencia del embajador de México en Lima, a la espera de un salvoconducto. Para Vidarte, la iniciativa que Perú pretende llevar ante la OEA parece más un intento de postergar la entrega del salvoconducto que una reforma con impacto real. “Es una decisión complicada para un gobierno que se sostiene gracias al apoyo de sectores del Congreso que se oponen abiertamente al salvoconducto”, explicó.
Finalmente, el internacionalista calificó la propuesta como una medida “debatible” que “probablemente no tenga ningún tipo de resultado”. Aunque Perú cuenta con aliados en la región, subrayó que es difícil prever cuánto tiempo tomará a la OEA evaluar el planteamiento y adoptar una postura definitiva.