Con solo 20 años, Renzo pasó de armar escenarios a brillar sobre uno.
Volvió con más seguridad, ajustó su energía y consiguió lo que antes se le negó.
El jurado fue claro y le recomendó volver a lo que mejor le funciona.
Una anécdota inolvidable, un personaje recurrente y un sí unánime.
La animadora infantil llegó decidida a probarse en el escenario, pero el reto vocal fue más grande.
El jurado valoró su trayectoria, pero pidió una imitación más sólida.
Superó el miedo escénico y dejó una promesa para las siguientes rondas.
Llegó con ilusión al escenario, pero el jurado coincidió en que Natalia Jiménez no fue la mejor elección.
Volvió con el mismo personaje, aplicó las correcciones y logró convencer al jurado.