Al niño sólo le tenían que extraer el único riñón con el que nació, pero le cortaron por el lado equivocado. Nicolás después de la fallida intervención su estado emocional ha decaído a tal punto que ya no quiere ni asomarse al hospital.
Este sitio utiliza cookies para analizar el tráfico y personalizar contenido. Si estás en la Unión Europea, tus datos se gestionarán según el RGPD.
Para conocer mejor como se utilizan tus datos te invitamos leer nuestra pagina de Política de privacidad.