Karol G estuvo más colombiana que nunca y logró una gran conexión con sus bailarines. Vocalmente, está casi perfecta y cada vez más cercana al timbre de la artista original. Sin embargo, aún se cuida demasiado en el baile para proteger la voz, lo que limita su energía actoral. Tiene el color vocal, pero debe adueñarse de la canción corporalmente y soltarse más en el escenario.